Tengo que contarte un secreto.

Es un secreto de mi infancia.

Cuando tenía 12 años, hacía un montón de deportes y el que más me gustaba siempre competía y me lo tomaba muy en serio.

Pasé por el fútbol, baloncesto (como dice mi madre, el mejor deporte que me ha visto jugar), tenis, natación y ciclismo.

Este último fue para mí junto con el tenis, el que me marcó y de ahí viene mi secreto.

A finales de año, me compraba el clásico anuario de componentes de bicis (revista) y hacía una cosa.

1º) Cogía un boli y papel.

2º) Escribía como sería la bici de mis sueños.

Con un condicionante, no había limitación de precio.

Ahora dirás y esto a que viene.

Muy sencillo, hace 5 meses, un buen amigo me presento un proyecto, un proyecto de golf.

Quería hacer el torneo de golf de sus sueños.

Y lo mejor de todo, no tenía limitación de precio…recuerdas?

Curiosamente, nuestra relación de amistad, no era demasiado largo, unos 2 años y medio, pero había sido muy intensa.

Hace 3 semanas, tuvimos una conversación y hablamos de esto mismo.

Hablamos de como el destino nos había hecho juntar los sueños.

Me preguntó como sería para mí, el torneo de mis sueños y lo mejor de todo, es que era muy similar al suyo.

Curiosamente, yo no tenía un torneo de mis sueños, yo tenía una idea muy clara de lo que me gustaría encontrarme ese día.

Lo ¨pinté¨ y se lo puse en un papel.

A los dos se nos puso la piel de gallina, como en el momento que me presentó el proyecto.

No se sí este evento, pasará a ser el torneo de tus sueños, pero te aseguro que lo pueda pasar te sorprenderá.