La difícil tarea de mantener un campo de golf

Las dos cosas más difíciles de un campo de golf son por un lado que venga gente a jugar y por el otro mantener el campo.

Hoy te voy a contar la segunda parte, con ayuda de personas que saben muchísimo más de esto que yo, los greenkeepers…no les gusta que les llames Jefes de Mantenimiento 😉

Me resultaría complicado expresarlo mejor que Javier Fuentes, head-greenkeeper de Palomarejos Golf, nos cuenta la TEORÍA DE LA MESA.

Javier FuentesHead Greenkeeper Palomarejos Gof

El trabajo del Greenkeeper es como una gran mesa apoyada sobre 4 patas:

  1. Salud del césped
  2. Presupuesto del club
  3. Condiciones para el juego
  4. Expectativas del cliente/jugador

Cada una de las patas por separado es clave para el buen funcionamiento, pero todas dependen de las demás, y si una falla la mesa se cae al suelo.

El césped es un ser vivo que necesita cuidados, alimentos y agua para sobrevivir. La planta está sometida constantemente a estreses que intentarán doblegarla (pisoteo del jugador, siega de las máquinas, calor y frío, humedad y sequía, enfermdades, plagas, etc).

Para evitarlo y mantenerla en perfecto estado necesitamos una partida presupuestaria, la cual a veces es insuficiente, pero con la que tienes que jugar y adaptarte lo mejor posible. Aunando planta y presupuesto, debemos preparar el campo de juego con las mejores condiciones posibles, aunque a veces estamos a merced de los elementos (meteorología, averías, plagas y enfermedades).

Finalmente, suponiendo que hemos sido capaces de mantener al césped vivo y saludable, de cumplir con nuestro presupuesto, y de preparar el campo en las mejores condiciones posibles, ahora nos enfrentaremos a la pata más inestable de nuestra mesa: LAS EXPECTATIVAS DEL SOCIO/JUGADOR.

​Siempre pongo el mismo ejemplo, si alguno de vosotros tenéis jardín en casa y os trae por el camino de la amargura tenerlo bien, imaginaros un campo de golf, que tiene 45-70 hectáreas de césped si eres un campo grande y 20-30 hectáreas si eres más pequeño como mi caso.

​Hay muchos factores que hacen que mantener un campo de golf una tarea muy complicada y en muchas ocasiones estresante.

Ser vivo

Un campo de golf es como una ¨persona¨, se pone malo, tienes que curarlo y hay veces que tarda más de la cuenta en recuperarse.

Por eso cuando un día amanece y tienes una enfermedad en las calles que te ha llegado a colonizar los ante-greenes, no sirve con hacer un tratamiento de emergencia y al día siguiente está bien.

En muchas ocasiones hay enfermedades que tardan meses en recuperarse en su totalidad, hay muchos tratamientos preventivos (podríamos llamarlos vacunas) pero no conozco a nadie que controle el 100% de las posibles enfermedades de un campo de golf.

Por cierto, te suenan estas enfermedades:

Y un largo etc de enfermedades, es algo difícil mantener esto, no crees?​

Hay veces que no depende de tí

Esta es una gran verdad, cuantas veces hemos tenido el campo espectacular y de repente te cae un chaparrón de los buenos y todo el trabajo se pierde.

Me viene a la mente las inundaciones del sur de Andalucía este año, campos totalmente inundados (en esto soy especialista, mi campo se inunda 2 veces al año por un mal diseño de una carretera) o en Alicante recientemente.

Ante eso no podemos hacer nada, no estoy tratando de ponerme en un extremo, pero la realidad es así.

Depende de la humedad, del viento, de la lluvia, de la calidad del agua; factores que en la mayoría de las ocasiones no podemos controlar.​

Cambios de planificaciones en los campos de golf

Aquí somo los máximos ¨culpables¨ la mayoría de los gerentes de golf, muchas veces volvemos locos a nuestros greenkeepers.

Cuantas veces hemos dicho que la semana de pinchado era ¨x¨ y una semana antes lo hemos cambiado porque nos había entrado el super torneo y no podíamos hacerlo esa fecha.

Nosotros solo pensamos en el ingreso del torneo pero nunca en el trastorno que hacemos al equipo de mantenimiento, en que esa fecha seleccionada no es el azar, ya que va en función de temperaturas, de humedades, de fases de crecimiento de la planta.

Pero queridos greenkeepers tenemos que deciros algo que se me quedó grabado:

¨Dame dinero y mantengo el campo, sin dinero por muy bien que planifiquemos no podremos hacer nada¨

Esta es otra realidad, para realizar todas las tareas necesitamos ingresos por el contrario no serviría para nada que tuviéramos una planificación de 10.​


La verdad que me está gustando mucho como está quedando este artículo, si a ti te parece lo mismo, me gustaría mucho que te suscribieras a mi blog y así eres el primero en recibir mis artículos y alguna cosa más antes que nadie 😉

La eterna batalla gerente – greenkeeper

Somos dos puestos llevados a la guerra pero al entendimiento, es así y todos los sabemos.

Los greenkeepers queréis mantener el campo lo mejor posible y nosotros queremos mantenerlo lo mejor posible y lo más barato.

Con eso no digo, que no busquéis la optimización de los recursos, al revés, solo digo que un gerente siempre le dirá a su greenkeeper que se gasta mucho y el greenkeeper se llevará las manos a la cabeza ante esa frase.​

Te voy a contar varias historias que seguro te van a sonar…​

Seguro que también os acordáis de aquél super torneo, en el que tenemos reservados todos los buggies y amanece el día después de estar lloviendo toda la noche…

Ese mismo día a primera hora de la mañana te llega un mensaje del greenkeeper diciéndote:

¨Buggies prohibidos¨

Y tú haces la ¨cuenta de la vieja¨ empezando a multiplicar 30€ de buggies por 30 reservados = -900€ de ingreso si no dejo salir los buggies hoy.

Ahhh, suele pasar esto cuando no respetas al greenkeeper pero tienes 900 € más de ingresos.​

Esta historia solo sucede a los que tenemos un invierno complicado.

Y nos invade la eterna pregunta o quizás las eternas 2 preguntas:

¿Cuándo un green se puede jugar después de una helada sin riesgo a cargártelo?

¿Cúando un green es jugable aún ya sin riesgo de cargártelo?​

Pues eso, que quieres que te diga…esto de mantener un campo de golf es muy complicado.​

También suele pasar esto…​

Ese momento en el que decimos a nuestro greenkeeper que los greens están lentos, sí…tú también lo has oído alguna vez.

¿Qué es un green rápido y qué es un green lento?

Un green rápido es por encima de 10 pies en el Stimpmeter (medidor de velocidad de los greens).

Pero más ¨chungo¨ aún es cuando los socios-abonados-clientes te dicen que quieren los greens por encima de 11 todo el año.

Esa sensación de sudor frío que te cae por la espalda porque sabes que es una barbaridad tener los greens por encima de 11 pies todo el año, pero no solo eso sino que además es peligroso para la propia planta.

Me remonto a la primera parte de ¨ser vivo¨ y vuelvo a poner un ejemplo deportivo.

Si todos los días estamos corriendo maratones, seguro que algún día nos terminará pasando factura en las rodillas, en las articulaciones y en el cuerpo en general.

Pues bien, hay una cosa que se llama ¨estress de la planta¨ y sucede por llevar a nuestro ser vivo – el campo a esos extremos durante períodos de tiempo prolongados.

Me viene a la mente lo que pasó en el Us Open ​2004 en Shinnecock Hills.

​Esta foto quizás sea la que menos guste a la Usga (United States Golf Associattion – Organizadora del Us Open).

Tuvieron que parar el juego en medias de un Us Open, para regar el green del hoyo 7 porque se había convertido en injugable.

Y tu pensarás, pero que es estos chicos no saben de esto o son principiantes, pues no, al revés son expertos en preparaciones de campos de golf, pero esto sucedió por llevar al extremo los greens de un torneo.

Hay veces que se rompe la cuerda y esta fue la más clamorosa.​

Quiero el campo todo el año verde

Pues eso es simplemente IMPOSIBLE.

Por mucho que lo quieran los jugadores de golf, eso es imposible.

La planta – el campo, pasa por temporadas en la que no crece, no tiene temperatura y decide quedarse parada.

Ese parón invernal, suele traducirse en un color pardo de los campos de golf.

Incluso en muchos campos aprovechan para realizar hermosos contrastes con ese parón.

Un campo verde todo el año, tampoco tiene ningún sentido.

Poniendo un símil deportivo, es como si un ciclista esta en forma todo el año…pues no.

La temporada ciclista se prepara para estar bien en las carreras importantes que suelen ser las clásicas de invierno y las grandes vueltas.

Aquí pasa lo mismo, nosotros queremos estar bien a partir de finales de Abril o de fechas determinadas, estas fechas dependen de las temporadas bajas y altas de las zonas, en las zonas turísticas son distintas a las demás.

Pero al final se resume en que cada campo busca ponerse su traje de gala cuando es el momento.​

Quiero un campo 5 estrellas por un precio de 3 estrellas

Habitualmente no solemos valorar los campos de golf en función a lo que pagamos.

He visto numerosas ocasiones en los que un campo de golf de +100€ no lo valía pero que sin embargo otro de 30-35€ estaba en unas condiciones muy superiores.

Pero los españoles somos así, preferimos decir que hemos pagado ¨x¨ dinero en un super campo a decir que el otro día pagamos 30€ y jugamos un campo de segundo nivel.

Hay veces que un gran nombre no está a la altura y viceversa.


Pues después de este artículo, espero que tengas más claro la realidad del mantenimiento de un campo de golf y que comentes tu opinión, tus anécdotas y tus ideas para mejorar.

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